Cuatro aspectos a considerar antes de cambiar tus pisos


La remodelación del hogar es una empresa que debe asumirse con prudencia y mucha, mucha planeación. Hasta un proyecto aparentemente sencillo, como cambiar el color de una pared, puede provocar un alud de nuevos trabajos, porque al terminar apreciamos que las cortinas o el tapiz de los muebles ya no combinan y hay que cambiarlos, o que la nueva tonalidad reduce la iluminación y entonces hay que cambiar las lámparas.

Por fortuna, hoy contamos con aplicaciones y software que nos permite ver cómo luciría nuestra sala con tal o cual color, o qué tal se vería un determinado material en nuestra cocina. No obstante, hay proyectos de remodelación más complejos, para los que además de la visualización se requieren otras consideraciones.

Entre dichos proyectos se encuentra la instalación o el cambio de pisos. En esta empresa se conjuntan varios factores de complejidad. Primero que nada, es un trabajo relativamente largo, que puede afectar por un buen tiempo las actividades que se llevan a cabo en casa o por lo menos en la habitación donde se hará el cambio. En segundo lugar, es un trabajo costoso; es cierto que hay notables diferencias de precio entre los pisos de granito y los pisos laminados que simulan madera, pero en cualquier caso, es una buena inversión.

De los dos puntos anteriores, se sigue que el cambio o la colocación de pisos es un proyecto del que esperamos durabilidad y resistencia. No es algo que busquemos cambiar al cabo de un par de años, sino que esperamos tenerlo en casa por el mayor tiempo posible.

Por eso, si tienes el proyecto de colocar pisos nuevos en casa, te invitamos a considerar estos cuatro aspectos antes de comenzar e invertir tu dinero.

  1. ¿Cuánto cuesta?

Como ya mencionaba, los costos varían según el material que se elija, pero en general, debes prepararte con unos buenos ahorros. Las piedras naturales, como el mármol o el granito, son los materiales más caros, aunque también tienen la ventaja de ser los más durables y resistentes, siempre y cuando se les den los cuidados requeridos. La madera natural también tiene un costo elevado, aunque para tener un estilo semejante, a menor costo, puedes decantarte por los laminados. Las alfombras y los porcelanatos están entre las opciones más económicas.

Al costo de los materiales para pisos debes sumar el de la instalación, así como el de los materiales y accesorios requeridos para la misma.

  1. ¿Qué tan sencilla (o complicada) es su instalación?

Las piedras y mosaicos pueden ser difíciles de instalar, ya que se requiere de cuidado y precisión para colocar el cemento. La madera también debe colocarse con atención a los detalles. Las alfombras son, quizá, las más fáciles de instalar. En cualquier caso, el trabajo debe quedar en manos de un profesional, para garantizar su calidad.

  1. Comodidad y funcionalidad

Cada uno de los distintos materiales para pisos que hasta este punto hemos mencionado, es más adecuado para ciertos usos. Los pisos de granito, mármol y otras piedras son altamente versátiles. Pueden colocarse en cocinas, salas y baños, así como en pasillos y corredores; incluso funcionan en patios y terrazas. Lo que debe tenerse en cuenta es que se rayan y manchan con facilidad, si no se implementa la protección debida.

Los pisos de madera son ideales para generar una atmósfera cálida y también resultan muy cómodos para caminar. Lo que debe vigilarse es que se mantengan libres de humedad. Las alfombras son preferidas por muchas personas, porque resultan muy cómodas y acogedoras; no obstante, deben aspirarse con regularidad y someterse a un lavado profesional por lo menos dos veces al año, ya que acumulan polvo y alérgenos.

  1. Cuidados

¿De cuánto tiempo y presupuesto dispones para cuidar tus pisos? Esto también debe tenerse en cuenta, porque de poco te servirá cuidar tu inversión al momento de elegir los materiales, si después dejas que se deterioren por la falta de atención.

Hablemos de donas


Mi esposo es un verdadero amante de las donas y de todo aquel delicioso bocadillo que está en contra de tener una figura de ensueño.

Solo que mi esposo no tiene ningún tipo de problemas con el peso, es decir, puede comer lo que desee y mantiene su peso sin problemas.

Si bien hace ejercicio y come a sus horas, tanto las cantidades como el tipo de alimento no son problema para él.

En el caso de los panecillos, pasteles, galletas y en especial las donas son sus preferidos. Ante una barra de donas, no entra en dilemas, come las que le agradan y punto.

Ya sean desde las donas más clásicas, como la espolvoreada con azúcar, pasando por aquellas con azúcar glass, chocolate y chispas hasta llegar a las gourmet como las de limón, manzana y otras.

En lo personal, no le puedo seguir el ritmo a mi marido, ya que si las donas estuviesen cargadas de vitaminas y minerales, antioxidantes, omega-3, fibra y proteína, seguramente serían el mejor de los alimentos que estarían en la sección de “no engordan”.

Esto es algo que argumenta mi esposo, en donde lamentablemente aquello que perjudica la salud sabe extraordinariamente rico, como es el caso de las donas.

De hecho, los ingredientes con los que se hacen tradicionalmente las donas no ayudan a mantener una figura esbelta.

Al contener harina demasiado procesada, dulce y al ser fritas, es fácil ver por qué las donas no se encuentran entre las recomendaciones del médico en cuanto a alimentación se refiere.

Esto sin mencionar todas las otras cosas que se pueden rociar, rellenar o espolvorear sobre estas delicias en forma de anillos.

Vaya, todo lo dicho hasta aquí frenaría a cualquiera a saborear una dona, ¿cierto?

Sin embargo, una pequeña dona de vez en cuando, que podamos acompañar con leche o un café, no es para nada perjudicial, pero en grandes proporciones, no es lo más saludable.

¡Ojo! La idea es comer una de vez en cuando y no seis al mismo tiempo, esto hace la gran diferencia en degustar un sabor y atragantarse de él.

Por otro lado, existen de donas a donas… esa es otra realidad. Actualmente existen varias opciones en donde podrás encontrar y comer la mejor dona de tu vida.

De hecho y aun cuando mi esposo bien puede comer las cantidades que quiera, él mismo es partidario de comer de vez en cuando una dona, que si bien no es lo más sano para el cuerpo, sí lo será para tu alma.

Salud y bienestar consisten en mantener el equilibrio y la moderación, este el gran secreto. Por lo que el saberlo manejar sabiamente nos mantiene saludables y con el espíritu contento.

Así que si eres amante de las donas y sabes mantener el equilibrio y la moderación, sabrás que después de comer una dona tu alma se sentirá mucho mejor, te sentirás renovado y no tendrás ningún sentido de culpa o remordimiento.

Lo malo es cuando pasamos del balance al exceso, cuando dos donas se convierten en una docena. Aquí la mayoría de los beneficios que tu alma recibe se pierden ante la glotonería.

Como notarás, lo malo no son las donas ni con lo que están hechas, aquí entra en juego tu buen juicio y el amor que te tengas. Así que si comes una dona, no te preocupes, ya que será bueno para ti.

El cerdo de Veracruz


El lunes pasado fui cuatro días a Xalapa, Veracruz, en un avión de Interjet, por motivos de negocios. Xalapa es una ciudad bastante bonita que no pude disfrutar por completo, debido a que estuvimos de junta en junta, comenzando en la mañana y terminando ya cayendo la noche.

Al estar ahí, me di cuenta de que las personas, quienes generalmente son muy alegres, ahora son en su mayoría personas que se encuentran en un gran descontento y furiosas con las autoridades y con sus gobiernos locales, ya que en los últimos años han hecho de Veracruz el estado más peligroso de la república.

Esto se debe a los tremendos abusos de los funcionarios de gobierno, particularmente del infame ex-gobernador Javier Duarte, uno de los peores hombres en la historia moderna mexicana, ya que literalmente saqueó la tesorería de aquella entidad y ha traído como consecuencia crimen, drogas y abusos autoritarios muy ajenos a la constitución.

La corrupción en México es algo a lo que en verdad ya estamos acostumbrados y hasta inmunizados de cierta manera, ya que la sociedad y la ciudadanía hemos sido bombardeados brutalmente desde que nacimos con los temas de la corrupción por parte del gobierno y viendo consecuentemente la debilidad que tiene nuestra moneda en el mercado internacional, debido en gran medida por las devaluaciones, ya que cuando yo era pequeño, recuerdo que el dólar estaba a 3 pesos.

Esto ya lo hemos escuchado; sin embargo, lo que escuché en Veracruz sobre el señor Duarte no tiene nombre ni género, algo digno de los asesinos más grandes de la historia o peor, ya que lo hace completamente en secreto.

Resulta ser que durante su administración, la Secretaria de Salud de Veracruz estaba suministrando medicamentos caducados y falsos a los niños con cáncer, quienes dependían de cierto tratamiento para sobrevivir; sin embargo, dicho medicamento nunca llegó a los pacientes.

Esto es por, supuesto, lo que se está diciendo por ahí; sin embargo, después del modo en el que se dio a la fuga ese miserable con la fortuna que se robó, es muy fácil creer que esta persona sea capaz de algo así y de mucho más.

De esto poder ser comprobado, entonces esa persona debo decir que merecería la peor pena de ejecución que sea posible y toda su administración debe de ser arrestada y sentenciada a 250 años de cárcel solo porque en México no existe la pena de muerte.

El país está tocando fondo y todo lo que aquí acontece me recuerda a aquellas cosas que causaron las grandes revoluciones en otros países del mundo; no obstante, aquí en México es difícil que se llegue a eso, ya que para que una revolución arranque, tiene que haber unidad en el pueblo, una cosa que es prácticamente imposible en nuestro país, además de que muchos están coludidos con los lugares de arriba; sin embargo, la cosa está tan crítica que todo puede cambiar.

Las nuevas formas


El día de ayer salí tarde de la oficina, debido a que me quedé arreglando un asunto de leasing en nuestra oficina, además de que la persona a quien tenía que ver llegó aproximadamente 30 minutos tarde, por lo que terminé quedándome en la oficina hasta las 10 de la noche.

Al término de esta sesión, regresé a mi casa, a la cual llegué aproximadamente a las 11 de la noche, ya que estuve una hora en el tráfico, aunque haya sido relativamente tarde y no estuvo tan fuerte como bien pudo estar una o dos horas antes.

Al llegar a mi casa, mi esposa me comentó de un incidente que desde el inicio no me hizo ningún sentido e inmediatamente proyectó imágenes en mi mente de carácter negativo, ya que en este país aplica la ley que indica que aquel que piense mal acertará, algo que la evidencia de la situación que he de relatar, sumada con la opinión de los diarios, prueba ser correcta.

Resulta ser que mi esposa me dijo que aproximadamente tres horas antes de mi llegada, unos individuos, quienes viajaban en una camioneta, se acercaron a la puerta de nuestra casa y dijeron que se había reportado una fuga de gas en nuestro domicilio, por lo que debían pasar  a echar un vistazo, algo a lo que inteligentemente mi esposa se negó y no los dejó pasar.

Al contarme sobre esta situación, reafirmé a mi esposa que había hecho bien y que nunca debería dejar pasar a personas que no conozca bien y que jamás conteste el teléfono a números desconocidos, ya que invariablemente esto no será bueno, debido a que en México predomina mayoritariamente, por desgracia, la mala voluntad y las intenciones obscuras.

El día de hoy, al despertarme en la mañana, leí una nota en el periódico que hablaba de las nuevas técnicas de los criminales para hacer robos a casa habitación, técnicas que se están implementando diariamente, aunque la mayoría de los diarios no hablan de eso con la frecuencia que deberían, para alertar a la población de los inmensos peligros que se enfrentan a diario.

El primero y el más común modo de robo a habitación es nada menos y nada más que el venir disfrazados de la compañía de luz, agua o de cualquier otro servicio, para decir que hay una falla en su hogar o algo por el estilo, para poder obtener el permiso de entrar al hogar y robar los objetos de valor que ahí haya.

La otra técnica, sumamente popular, es el observar a una pobre familia por cierto tiempo y atajarla cuando alguien está llegando en la noche, para que esta persona le dé entrada a su hogar y puedan hacer de las suyas.

El gran problema es que muchas veces, al cometer un robo de esta naturaleza,  también cometen asesinatos, violaciones y muchas veces ambos, haciendo de este lugar, poco a poco, un verdadero infierno.

Propósitos para cumplir en familia


¡Estrenamos año! Y como dicta la tradición, iniciamos el 2017 con propósitos o deseos que esperamos cumplir.

La mayoría de las veces, dichos propósitos se hacen de manera individual, porque implican el trabajo en hábitos o aspiraciones personales.

Sin embargo, lo anterior puede ser la razón por la que a veces los propósitos se quedan sólo en eso, en buenas intenciones que no llegamos a cumplir. Al enfrentar “en solitario” los retos y desafíos que implica lograr nuestras metas, podemos vernos en la circunstancia de no contar con el apoyo y los pensamientos positivos, que nos darían un buen impulso para seguir.

Por eso, podría ser una buena idea el hacer propósitos para cumplir en grupo, y qué mejor grupo que la familia; el primer ámbito en el que comenzamos a tener un sentido de la colaboración y el trabajo en equipo.

Fijarse objetivos para lograr juntos también fortalecerá sus vínculos, mejorar la comunicación y hacer más actividades de manera conjunta. De hecho, entre los propósitos que comúnmente nos hacemos a nivel personal está el de pasar más tiempo con la familia, así que bien podemos tomar esa intención como punto de partida, para conquistar otras metas.

Aquí algunas sugerencias de lo que pueden hacer como familia este año:

Viajar

Nada como unos días de vacaciones, lejos de las rutinas y los lugares que a veces nos conducen a dinámicas poco efectivas, para reencontrarnos como familia y descubrir nuevas formas de relacionarnos. No hace falta pensar en un viaje largo o que requiera un elevado presupuesto (claro que, si existen las posibilidades, qué mejor). Basta un poco de planeación, ahorro e investigación, para encontrar y aprovechar una buena oferta en los hoteles de Acapulco, Cancún, Los Cabos o el lugar que se les antoje y pasar unas inolvidables vacaciones familiares.

Hacer ejercicio

Si quieren fomentar el hábito del ejercicio en sus hijos, lo mejor es predicar con el ejemplo. Como en el caso anterior, tampoco hace falta gastar en membresías de gimnasios o deportivos. Pueden comenzar con algo tan sencillo como un paseo por el parque más cercano; si a todos les gusta y existe la posibilidad, está la opción, aún más divertida, de hacerlo en bicicleta o en patines. Correr es otra práctica que toda la familia puede adoptar (salvo que exista algún impedimento de salud) y para la que no hacen falta más que unos buenos tenis y ropa deportiva.

Desarrollar un proyecto especial en casa

Si tienen en mente un proyecto sencillo de mejora o remodelación del hogar –redecorar la habitación de los niños, por ejemplo–, ¿por qué no llevarlo a cabo en familia? Todo es cuestión de organizarse y distribuir tareas según las habilidades de cada miembro de la familia. Trabajar en un proyecto común, además de propiciar la unidad familiar, es una forma de que todos contribuyan al hogar, se sientan orgullosos de lo que crearon y estén más dispuestos a cuidarlo.

Adoptar y cuidar una mascota

Este es un propósito que puede entusiasmar a todos al principio, pero el cual hay que pensar muy bien antes de dar un paso. Por una parte, cuidar una mascota puede ser una buena forma de inculcar responsabilidades y obligaciones a los niños, además de que tendrán un inseparable compañero de juegos y ejercicios, y tomarán conciencia de que todas las especies con las que compartimos el planeta son tan importantes como la humana. Lo que se debe pensar muy bien es si se tendrá el tiempo, las posibilidades económicas y la disposición para brindar el cariño y los cuidados que un animal requiere.

La importancia de tener una cama y un colchón de buena calidad


Tu cama es una parte importante de tu vida. Es así de importante.

Solo ten presente que pasamos un tercio de nuestras vidas dormidos, por lo que no es sorprendente que el tiempo de sueño pueda tener un gran impacto en tu día a día.

La cama y colchón, por lo tanto, son fundamentales para todos los aspectos sobre cómo vivimos nuestras vidas.

Si en tu caso cuentas con una cama o colchón inadecuados, es lógico pensar el por qué te sientes tan afectado durante el día.

Y si aún no lo resientes, tu cuerpo está acumulando este malestar para después soltarlo con fuerza.

Por el contrario, con una cama y colchón decente, tu sueño será reparador, por lo que podrás contar con una mejor salud mental y física.

Veamos por qué.

Cuando se elige una cama o colchón de calidad puedes tener un gran impacto en la forma como aprendemos y como almacenamos recuerdos.

Mientras que la mayoría de nosotros pensamos en el sueño como una actividad pasiva, nuestro cerebro es todo menos inactivo durante la noche. Es justo en este periodo cuando varias tareas de regeneración se procesan.

De hecho, nuestro cerebro emprende un proceso llamado consolidación, que es un proceso donde las habilidades y la información se desplazan a regiones más eficientes y permanentes del cerebro.

Mientras duermes, estás practicando efectivamente lo que has aprendido durante el día.

El sueño también te ayuda a sintetizar nuevas ideas, ya que la información se agrupa durante la noche y se combina con nuevas experiencias para llegar a conceptos completamente nuevos.

Debido a esto, obtener una cantidad saludable de sueño reparador es primordial para el aprendizaje y la educación, por lo que ante un buen descanso es posible tener una mejor memoria.

Ahora bien, seguramente has experimentado que cuando sientes que has dormido profundamente, durante el día te sientes lleno de energía y muy animoso ¿cierto?

Bueno, esto es porque el sueño es un componente vital de tu salud y al conseguir la cantidad correcta de sueño tiene un efecto positivo y te ayudará a tu salud en general.

Ante el estilo de vida que muchos de nosotros vivimos hoy en día ha originado problemas serios de salud.

Diversas investigaciones han relacionado la falta de sueño con una variedad de trastornos como los son las enfermedades del corazón, diabetes y obesidad.

Incluso un estudio sugirió que justo después de cuatro días de sueño interrumpido, se descubrió que los sujetos de la prueba tenían niveles de glucosa en sangre que los calificó como pre-diabéticos.

Este es un dato alarmante, ya que solemos descuidarnos muy fácilmente hasta este nivel. Por lo que al descuidar tu sueño directamente afectas tu salud.

De ahí la importancia que hay que darle al adquirir el duo dinámico del descanso.

Hoy en día existen una gran variedad de marcas de colchones que, al informarse adecuadamente sobre sus ventajas, beneficios y que te conviene a ti personalmente ante tu biotipo, hará que tu descanso se vea complementado con una cama que además de ser linda sea saludable.

Es increíble como un par de detalles tan sencillos pueden hacer una gran diferencia, ¿no lo crees?

La retinopatía diabética, ¿qué es y cómo evitarla?


Si padeces diabetes o tienes algún familiar con esta enfermedad, seguramente sabes que puedes llevar una vida saludable y con calidad en muchos aspectos, siempre y cuando se sigan todos los cuidados requeridos.

Tener diabetes no debe ser equivalente a vivir en un estado de tensión constante; de hecho, el estrés debe mantenerse bajo control, ya que puede provocar desajustes en los niveles de azúcar en la sangre.

No obstante, lo que sí debe hacer toda persona con diabetes es mantenerse informado acerca de su padecimiento, conocer las complicaciones que pueden derivarse de él y, sobre todo, aprender a prevenirlas.

Este artículo trata de la retinopatía diabética, una de las complicaciones más severas de esta enfermedad y una de las principales causas de ceguera a nivel mundial. Veamos en qué consiste la retinopatía diabética y, sobre todo, qué puedes hacer para que no llegues a padecerla.

¿Qué es?

La retinopatía diabética es el deterioro de los vasos sanguíneos de la retina (el tejido sensible a la luz que se encuentra en la parte posterior del ojo), causado por una diabetes mal controlada.

Cualquier paciente con diabetes, sea tipo 1 o tipo 2, está en riesgo de presentar una retinopatía diabética, especialmente si sus niveles de azúcar en la sangre no se mantienen dentro de los límites adecuados.

La retinopatía diabética se desarrolla en cuatro etapas:

  • Retinopatía no proliferativa ligera: es la primera etapa de la enfermedad; en ella, algunos vasos sanguíneos de la retina comienzan a inflamarse, formando microaneurismas.
  • Retinopatía no proliferativa moderada: se presenta conforme avanza la enfermedad y consiste en la obstrucción de algunos vasos sanguíneos de la retina.
  • Retinopatía no proliferativa severa: los bloqueos se extienden a más vasos sanguíneos, lo cual provoca que algunas partes de la retina no tengan irrigación de sangre; cuando esto sucede, el cerebro recibe la señal de formar nuevos vasos sanguíneos.
  • Retinopatía proliferativa: se denomina así porque debido a las señales enviadas por el cerebro, el tejido retiniano comienza a formar nuevos vasos sanguíneos; éstos son muy frágiles y si se rompen, pueden gotear sangre, bloqueando la visión e incluso provocando ceguera.

¿Cómo se puede prevenir?

La retinopatía diabética no genera síntomas en sus etapas iniciales, lo cual significa que una persona diabética con visión normal puede tener la retinopatía y no saberlo. La única etapa en la que se producen síntomas, como la visión borrosa, es la más severa de todas (la retinopatía proliferativa) y aunque en ese momento pueden tomare medidas urgentes para evitar el goteo de sangre, las posibilidades de sanar con el tratamiento disminuyen.

Entonces, ¿cómo se puede prevenir una retinopatía diabética? Existen dos acciones básicas para la prevención. La primera es mantener la diabetes controlada, lo cual implica tomar los medicamentos prescritos, llevar una dieta saludable, hacer ejercicio y acudir a consulta médica, con la frecuencia que el especialista determine.

La segunda es acudir a revisión oftalmológica por lo menos cada seis meses, pues sólo con equipo especializado se puede identificar el deterioro que sufren los vasos sanguíneos en las primeras etapas de la retinopatía.

Si se atienden las prescripciones médicas y se mantiene un estilo de vida saludable, las enfermedades visuales provocadas por la diabetes pueden mantenerse a raya.

Motivar o presionar; ¿qué haces para cultivar los talentos de tus hijos?


Estas fiestas navideñas tuvimos la visita de unos parientes que viven en los Estados Unidos. Se trata de la familia de una sobrina que fue a estudiar un posgrado en la Universidad de Brown y además de obtener el grado, consiguió un trabajo en aquel país; años después se casó, tuvo hijos y la idea de regresar a México se borró por completo de su mente.

Lo que no se perdió, por fortuna, fueron los vínculos familiares, así que además de tener un frecuente contacto gracias a la tecnología, vienen a visitarnos cada vez que tienen oportunidad, o bien nos invitan a pasar temporadas con ellos. Esto nos agrada mucho a todos, ya que también es una ocasión para que nuestros hijos convivan y practiquen su inglés con sus primos estadounidenses.

En esta ocasión, la familia llegó a tiempo para asistir al festival de navidad de nuestros hijos, un evento para el que todos los alumnos se prepararon con varios meses de anticipación. Sin embargo, cuando llegamos al gimnasio de la escuela, donde inicialmente se llevaría a cabo el festival, nos encontramos con la puerta cerrada y varios carteles pegados en ella. Uno indicaba que el evento tendría lugar en el auditorio principal y otro anunciaba unos asientos de estadio en venta (“Stadium seats for sale”, tradujo mi hija mayor a uno de sus primos).

Escuchar la excelente pronunciación del inglés que ha logrado mi hija me impulsó a hacer algo que probablemente no estuvo muy bien; escuchar la conversación que había iniciado con su primo. Ella le explicó que la escuela estaba haciendo algunas remodelaciones y por tanto se quedarían sin gimnasio por un tiempo; como iban a cambiar instalaciones y mobiliario, estaban vendiendo a bajo costo lo que aún se encontraba en buenas condiciones; así obtendrían fondos para continuar con el impulso a las actividades deportivas.

Más aún que la clara y bien formulada explicación de mi hija, me sorprendió la respuesta de su primo, quien comentó lo afortunada que era, porque así no tendría que asistir a prácticas deportivas por un buen tiempo. Mi hija también se mostró asombrada y continuó una plática que tuve la prudencia de ya no escuchar. Sin embargo, más tarde la niña me contó de qué se trataba.

Me dijo que su primo estaba en el equipo de basketball de la escuela, pero que desde hace tiempo había perdido toda la motivación por aquel deporte. Su papá lo presionaba mucho, más que el propio entrenador, y era tal el agobio de mi sobrino, que cuando volteaba a las gradas y veía sentado a su padre, se quedaba como petrificado; apenas podía correr y definitivamente no acertaba un pase, mucho menos una anotación. Todo por el temor que sentía de fallar delante de su papá, lo cual terminaba haciendo a causa del estrés.

Mi hija estaba muy enojada ante aquella “injusticia” (así lo expresó) y no pudo contener el comentario de que su tío era malo. Yo le comenté que no era así; le dije que él sólo trataba de impulsar el talento de su hijo y evitar que se desperdiciara, sólo que tal vez exageraba un poco y no se daba cuenta.

La niña no pareció muy conforme con mi respuesta y la verdad es que yo tampoco lo estuve. Pero sé que no es mi función la de criticar a otros padres, así que en vez de hacerlo, decidí reflexionar acerca de mis propias acciones y preguntarme si alguna vez he rebasado los límites al tratar de motivar a mis hijos.

Mi hija mayor juega volleyball y el menor estudia karate. Ambos adoran sus deportes, pero en varias ocasiones he tenido que ponerme un poco estricta para que asistan a las prácticas. No es que les disguste ir; lo que no les entusiasma es despertarse más temprano o perderse sus series favoritas los días de entrenamiento. También les he llamado la atención cuando a causa de la pereza o la distracción, no rinden tan bien como podrían hacerlo; y esto no sólo en el deporte, sino en la escuela y, en general, en todas las actividades que llevan a cabo.

Si alguien me dijera que soy injusta, le respondería precisamente lo que contesté a mi hija, que lo hago para motivarlos y que no desperdicien sus habilidades. Pero, ¿en qué punto la motivación se convierte en presión excesiva? No podría responder con certeza, pero creo que si lo que hacemos provoca que nuestros hijos detesten o teman algo que antes amaban, vamos por el camino equivocado.

Si quieren aprender, ¡apóyalos!


Hace unos días, leí un artículo acerca de cómo es la vida de los niños superdotados en México. El tema se desarrollaba a partir del caso de Andrew Almazán, un joven que a los 20 años ya cuenta con un grado en psicología, uno más en medicina y uno que otro diplomado en medicina general.

Desde niño, Andrew se dio cuenta de que tenía gustos e intereses distintos a los de la mayoría de sus compañeros. También pasó por situaciones como el aislamiento y la falta de comprensión por parte de algunos maestros, quienes no sabían cómo tratar a un alumno intelectualmente avanzado.

Afortunadamente, los papás de este niño superdotado se pusieron las pilas y en vez de quedarse sólo con el diagnóstico elemental de niño problema, o con el más complicado del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), buscaron formas de incentivar algo que percibían en su hijo, más allá de los términos psicológicos: la curiosidad por aprender.

Pero no todos los niños con dotes intelectuales superiores corren con la misma suerte. Por ello, al empezar a ejercer profesionalmente, Andrew Almazán se unió al Departamento de Psicología del Centro de Atención al Talento, donde tanto los niños superdotados como sus familias reciben apoyo para encausar sus habilidades y que éstas no les causen problemas.

Para determinar si un niño es superdotado, se deben llevar a cabo varias pruebas; entre ellas, la que permite medir el coeficiente intelectual. No obstante, lo que padres y maestros podemos detectar más fácilmente son ciertas actitudes y comportamientos, que si bien no siempre son indicadores de sobredotación intelectual, sí pueden señalar la necesidad de ciertas atenciones especiales o, sencillamente, la existencia de una gran curiosidad por aprender.

Esto último jamás debe menospreciarse. Independientemente de métricas como la del coeficiente intelectual o de que tus hijos aprendan a un ritmo igual o superior al de otros niños de su edad, si manifiestan interés por algún ámbito del conocimiento en particular o por desarrollar ciertas habilidades, es muy importante apoyarlos.

Aquí te damos algunas ideas para que fomentes su desarrollo intelectual y especialmente, para que los apoyes cuando manifiesten interés por aprender:

Regálales libros

Si tus pequeños demuestran interés por los dinosaurios, las naves espaciales, la mitología, el deporte o cualquier tema imaginable, regálales libros que traten esas cuestiones. De esta forma empezarás a fomentar su curiosidad por algún ámbito científico, artístico o cultural y también el gusto por la lectura.

Llévalos a museos

Por fortuna, en esta época existen museos acerca de todo y para todas las edades. Tal vez algunos niños se hayan hecho a la idea de que los museos son aburridos, lo cual pudo haber ocurrido porque la visita que hicieron fue obligada por la escuela o no coincidió con sus intereses. Pero si los llevas a un museo lúdico, como El Papalote, en la Ciudad de México, o a uno relacionado con las cosas que le gustan –como el Museo de Geología, para los fanáticos de la prehistoria- los enseñarás a valorar y disfrutar este tipo de recintos.

Apoya sus prácticas artísticas o deportivas

En relación con este tipo de actividades, los papás podemos caer en uno de dos extremos igualmente problemáticos. O bien forzamos su participación en actividades que no les gustan, para que desarrollen sus habilidades; o les negamos el permiso para hacer algo que llama su atención, ya sea por cuestiones económicas o de tiempo. Si tu hijo manifiesta interés por practicar algún deporte, tomar clases de música o danza, o cualquier actividad extraescolar, escúchalo y busquen la manera de canalizar su interés.

Por qué elegir pisos laminados para tu casa


Quizás estás ante el gran proyecto de cambiar los pisos de tu casa y quieres darle una personalidad única a tu nuevo hogar.

La madera es uno de esos materiales que le dan calidez y calidad a un espacio, y por supuesto un buen piso instalado se ve sensacional y te hace sentir muy bien.

Sin embargo, llegas a las tiendas para elegir ese piso especial y te encuentras ahora ante la disyuntiva de si colocar pisos de madera (real, llamada también maderas duras) o pisos laminados.

Si ésta es tu situación, entonces revisa las 4 razones por las que sugiero que consideres la opción de elegir y colocar pisos laminados.

La primera razón está ligada con el costo. Los pisos laminados son mucho más asequibles que las maderas duras.

Existen maravillosas maderas duras, que sólo de imaginarlas en tu casa se te ilumina el rostro, mas cuando sacas cuentas, aterrizas fuertemente a la realidad.

Puede ser que tu presupuesto no sea suficiente y entonces tienes la alternativa de los pisos laminados.

Además debes considerar la mano de obra, por lo que las cuentas se deben redondear hasta que veas tu piso instalado y listo para usarse.

Es así que un piso laminado puede cubrir perfectamente con tus necesidades, como el tener un piso de madera, lo más cercano posible y accesible a tus bolsillos.

Por otro lado, también se gana un ahorro en la instalación, ya que es menos costosa.

La segunda razón tiene que ver con la durabilidad. Los pisos laminados son mucho más duraderos. Perfectamente pueden soportar un tráfico pesado y llevar una vida mucho más dura.

Solo piensa en ello si tienes hijos pequeños que suelen ser inquietos, juegan por todas partes y tienen juguetes como carritos, vagones, etcétera, que invariablemente llegan a maltratar un piso.

Si tienes mascotas, es otro punto a considerar, ya que las garras y ciertas actitudes que suelen hacer llegan también a dañar los pisos, ya sea por arañazos o derramamientos.

Ante estos dos panoramas, realmente el estrés se incrementa, ya que o cuidas y disfrutas de tus hijos y mascotas o cuidas y disfrutas de un piso de madera.

Y seamos realistas, ambas cosas no suelen ser compatibles, por mucho cuidado que se tenga.

Por lo que nuevamente sale a rescatarnos el piso laminado.

La tercera razón es que puedes instalarlo tú mismo. Si eres de las personas que gustan de meter las manos y tienes cierta experiencia en trabajos como éste, sabrás que la instalación de un piso laminado es factible realizar a comparación de los pisos de madera.

Cuando de pisos de madera se trata, lo más recomendable es contratar a un especialista y esto representa una inversión, además que es más tardado el trabajo.

Los pisos laminados son mucho más sencillos de instalar y se hace en menos tiempo.

La cuarta razón viene con la estética. Si se elige un buen piso laminado, ya que también aquí hay una variedad de marcas y con ello de calidades, notarás un espacio cálido y agradable.

Aún con el correr del tiempo y ante las inquietudes propias de los niños, mascotas y nosotros mismos como los rasguños, derramamientos de líquidos, movimiento de cosas pesadas y un largo etc., veremos que el piso laminado seguirá viéndose muy bien.

Situación que no podemos decir de los pisos de madera.

Estas son las 4 razones por las que elegí pisos laminados con respecto a los pisos de madera, decisión que me ha hecho muy feliz y me ha permitido disfrutar de mi familia y mi hogar.