Existencia


Todos los días millones de personas en el mundo se jactan de atravesar una crisis existencial por nimiedades como un corazón roto, una cartera vacía o la incertidumbre del futuro. Si Jean Paul Sartre, uno de los más importantes exponentes del Existencialismo, los escuchara hablar, lo más probable es que se reiría en su cara y los abofetearía por el poco carácter que tienen y lo tontos que son.

Sartre nos dice que todo lo que hacemos parte de una decisión personal y, por consiguiente, somos completamente responsables de nuestro estado. La responsabilidad está tanto en los actos grandes (como una boda, la compra de una casa o consumir drogas) como en los más pequeñas e insignificantes

Después de entender que el estar solo o desempleado es responsabilidad de uno, aquí hay seis consejos para afrontar tu imposibilidad de vivir de manera correcta.

Elige y hazte responsable

En términos generales, el Existencialismo se basa en estas dos palabras: “elección” y “responsabilidad”. Pero cuidado, para ser un existencialista lo que menos importa es que sepas estos conceptos y cómo se aplican en vida, es más, hay mucha gente que se guía bajo sus preceptos sin saberlo. Lo que tienes que hacer es vivir de cierta manera o al menos adoptar cierta actitud hacia la vida, la muerte y tus semejantes: hacerte responsables de todas tus elecciones.

Acepta tu libertad

Esta corriente del pensamiento es básicamente una cuestión de libertad y elección personal. A diferencia de la religión, nunca te dirá “haz esto y deja de hacer aquello, vístete así y no de otra forma”, y mucho menos el típico sermón de “obedece todas estas reglas y no pienses en romperlas”.

Su labor es revelarte que fundamentalmente eres un ser autónomo, de modo que puedes vivir sin ataduras y gozar de tu propio yo en lugar de vivir como un robot programado por los demás o por una prisión de reglas morales o de culpas. ¡Eres libre!

Sé auténtico y no te traiciones

En esta libertad de elegir quién eres, puedes ser tentado por un mundo de ilusiones que constantemente querrá que te traiciones a ti mismo o que te vendas, a esto los teóricos lo califican como “mala fe”. Mientras que en el caso opuesto se encuentra el ser “auténtico”, aquél que reafirma su verdadera identidad por voluntad propia.

Actúa de manera diferente

El objetivo es que cambies la forma en la que te comportas y actúas en relación con el mundo. Por ello, la única manera en la que de verdad podrás cambiar tu forma de pensar y de sentir la vida, es actuando de manera diferente en lugar de simplemente reaccionar ante un estímulo externo y falso. Afirma tu propia voluntad y no te dejes llevar por las circunstancias, eso sí, nunca olvides asumir responsablemente lo que decidiste.

En tus manos está el poder de la acción

El Existencialismo es una cuestión de libertad. En el corazón de ésta se encuentra la capacidad de elección y en el centro de dicha capacidad está la acción. Por eso la famosa frase sartreana de “ser es hacer”, porque indiscutiblemente eres lo que haces en el mundo. Eres libre de hacer lo que quieras y qué mejor que enfocarlo a cosas buenas. Si eliges el bien, siendo responsable y libre, ten la seguridad que el mundo será diferente.

Por último, si este artículo no cambia la forma en la que piensas, sientes y actúas como esperabas o deseabas, la culpa no es de este humilde escritor. Yo soy responsable de haberlo escrito, pero lo que pase en su utilización sólo depende de ti. Lo que hagas o dejes de hacer en respuesta a estas palabras es tu responsabilidad, por eso, éste último punto.

Culpar a otras personas por cosas de las que en realidad somos responsables está muy de moda. Podemos decir que vivimos en una cultura de culpar a todos excepto a nosotros mismos. Renunciar a la responsabilidad de nuestros actos será por siempre poco existencialista y extremadamente común.

Resumiendo, todos somos libres y podemos accionar de la manera que nos plazca, pero si elegimos una u otra cosa debemos hacernos responsables de las consecuencias y dejar de culpar a los demás por perder nuestra autenticidad y ser tentados por la mala fe. Si alguien me pregunta por qué el mundo está como está, es porque todos se han olvidado del Existencialismo.

Incluso somos responsables de nuestras decisiones, desde coleccionar etiquetas para cerveza hasta lo más random que podamos imaginar.