Cinco claves para encontrar tu sofá ideal


Si nos preguntamos cuál es el rey de los muebles en el hogar, aquél donde pasamos buena parte de nuestro tiempo y muchos de los mejores momentos que vivimos en casa, el sofá, sin duda, sería un buen contendiente.

Puede que la cama sea el centro del descanso y la intimidad, y que en el comedor se pasen muchos ratos amenos, al departir con la familia o los amigos. Pero cuando tenemos un sofá verdaderamente cómodo o al que por diversas cuestiones le hemos tomado cariño, terminamos por trasladar a él muchas de nuestras actividades.

Yo, por ejemplo, tengo en mi departamento una enorme cama con colchón king size, un escritorio de trabajo con silla ergonómica y un hermoso comedor, que heredé de mis abuelos. Sin embargo, a menos que tenga visitas especiales o que deba trabajar con varios libros y materiales a la vez y, por tanto, necesite del escritorio, la realidad es que con frecuencia trabajo, como, leo, veo películas y hasta me quedo dormido en el sofá.

Y supongo que no es una escena rara para muchas familias el pasar una tarde de fin de semana viendo películas o jugando videojuegos. En estos casos, el mueble que se prefiere es, por supuesto, el sofá.

De ahí que cuando llega el momento de renovar este preciado elemento de nuestra sala, nos hagamos diversas preguntas relacionadas con el modelo, el color, los materiales y el precio. En efecto, comprar un sofá es una de las inversiones más importantes que pueden hacerse, en lo que a muebles para el hogar se refiere. Por eso, en esta ocasión te compartimos cinco claves para encontrar tu sofá ideal.

Tamaño

El sofá ideal debe ajustar perfectamente, tanto a tu sala como a tu propio cuerpo. Para conseguir lo primero, lo más importante es que antes de ir a cualquier tienda de sofás modernos, tomes muy bien las medidas de la sala en general y del lugar específico donde piensas colocar el sofá. Otras medidas importantes son las de la puerta principal y las puertas o pasillos por donde tenga que pasar el mueble antes de llegar a su destino.

El ajuste del sofá a tu cuerpo también es importante, sobre todo considerando el uso intenso que se le da. Un sofá debe tener la profundidad justa para que puedas recargar la espalda y tus pies puedan apoyarse con comodidad en el suelo (obviamente esto es una excepción en el caso de los niños, pero para ellos basta que el respaldo les dé un buen soporte y también puedes pensar en unos sillones a su medida).

Estructura

Aunque la idea que tenemos de un sofá cómodo es la de una estructura suave, en la que nos podamos hundir, esto es muy perjudicial a la larga (y la verdad es que, después de unos instantes, no es para nada cómodo). La estructura del sofá debe ser dura, para dar el adecuado soporte a la espalda, las piernas y los brazos.

Modelo

Una vez considerados los aspectos del tamaño y la estructura, es momento de concentrarse más en el diseño y buscar un sofá que armonice con nuestra sala. A menos que también tengas pensado cambiar cortinas, tapices o pintura, debes cuidar que los colores combinen con estos elementos.

Materiales

Los materiales de un sofá determinan dos cuestiones importantes; una es la armonía con el estilo de tu decoración y otra es la facilidad (o dificultad) para limpiarlo. Afortunadamente, hoy cuentas con toda clase de productos para proteger y limpiar todo tipo de telas y materiales, así que puedes darte más libertad al momento de elegir.

Precio

Los sofás no suelen ser baratos, pero en este caso importa mucho la relación calidad-precio. Invierte en el mueble que te garantice comodidad, durabilidad y elegancia y estarás satisfecho por muchos años.