Las nuevas formas


El día de ayer salí tarde de la oficina, debido a que me quedé arreglando un asunto de leasing en nuestra oficina, además de que la persona a quien tenía que ver llegó aproximadamente 30 minutos tarde, por lo que terminé quedándome en la oficina hasta las 10 de la noche.

Al término de esta sesión, regresé a mi casa, a la cual llegué aproximadamente a las 11 de la noche, ya que estuve una hora en el tráfico, aunque haya sido relativamente tarde y no estuvo tan fuerte como bien pudo estar una o dos horas antes.

Al llegar a mi casa, mi esposa me comentó de un incidente que desde el inicio no me hizo ningún sentido e inmediatamente proyectó imágenes en mi mente de carácter negativo, ya que en este país aplica la ley que indica que aquel que piense mal acertará, algo que la evidencia de la situación que he de relatar, sumada con la opinión de los diarios, prueba ser correcta.

Resulta ser que mi esposa me dijo que aproximadamente tres horas antes de mi llegada, unos individuos, quienes viajaban en una camioneta, se acercaron a la puerta de nuestra casa y dijeron que se había reportado una fuga de gas en nuestro domicilio, por lo que debían pasar  a echar un vistazo, algo a lo que inteligentemente mi esposa se negó y no los dejó pasar.

Al contarme sobre esta situación, reafirmé a mi esposa que había hecho bien y que nunca debería dejar pasar a personas que no conozca bien y que jamás conteste el teléfono a números desconocidos, ya que invariablemente esto no será bueno, debido a que en México predomina mayoritariamente, por desgracia, la mala voluntad y las intenciones obscuras.

El día de hoy, al despertarme en la mañana, leí una nota en el periódico que hablaba de las nuevas técnicas de los criminales para hacer robos a casa habitación, técnicas que se están implementando diariamente, aunque la mayoría de los diarios no hablan de eso con la frecuencia que deberían, para alertar a la población de los inmensos peligros que se enfrentan a diario.

El primero y el más común modo de robo a habitación es nada menos y nada más que el venir disfrazados de la compañía de luz, agua o de cualquier otro servicio, para decir que hay una falla en su hogar o algo por el estilo, para poder obtener el permiso de entrar al hogar y robar los objetos de valor que ahí haya.

La otra técnica, sumamente popular, es el observar a una pobre familia por cierto tiempo y atajarla cuando alguien está llegando en la noche, para que esta persona le dé entrada a su hogar y puedan hacer de las suyas.

El gran problema es que muchas veces, al cometer un robo de esta naturaleza,  también cometen asesinatos, violaciones y muchas veces ambos, haciendo de este lugar, poco a poco, un verdadero infierno.