Una prueba sencilla para identificar el tipo de piedra natural que tienes en tu cocina


¿Tienes cubiertas de mármol en tu cocina? O ¿es de granito?

¿Sabías que… ambas piedras, si bien son naturales, no tienen los mismos componentes por lo que el mantenimiento y cuidado variará de acuerdo a eso?

En sí son dos grandes mundo, por un lado tenemos a las piedra silícea compuesta principalmente de partículas de sílice o de cuarzo como el granito, cuarcita, pizarra, arenisca, piedra marrón y piedra azul.

En general suelen ser piedras durables y relativamente fáciles de limpiar con soluciones de limpieza de ácido suaves

El otro mundo son las piedras calcáreas que se componen principalmente de carbonato de calcio como lo son el mármol, travertino, piedra caliza y ónix. Este tipo de piedras son sensibles a los productos de limpieza ácidos y frecuentemente requieren diferentes procedimientos de limpieza.

Por lo que si no sabes qué tipo de piedra tienes, entonces puedes realizar una prueba de sensibilidad ácida simple para determinar si tienes una piedra silícea o calcárea.

Para ello necesitarás lo siguiente:

  • 110 gr. de una solución al 10% de ácido muriático o vinagre doméstico
  • Cuentagotas

Debido a que la prueba puede grabarse permanentemente en la piedra, selecciona entonces un área poco visible (una esquina o una parte que quede oculta).

Aplica unas gotas de la solución ácida a la superficie de piedra en donde se producirán dos reacciones posibles:

  1. Las gotas de ácido hacen burbujas o hacen un fizz vigoroso, esta es una señal de que la piedra es calcárea.
  2. Se produce poca o ninguna reacción, entonces la piedra puede considerarse silicosa.

Enjuaga bien la zona con agua limpia y sécala.

Nota: Esta prueba puede no ser efectiva si se han aplicado selladores de superficie o abrillantadores líquidos. Si un viejo sellador está presente, entonces busca quitar dicho sellador para hacer esta prueba.

Precaución: El ácido muriático es corrosivo y se considera una sustancia peligrosa. La protección adecuada de la cabeza y el cuerpo es necesaria cuando se usa ácido. Una vez más, siempre es aconsejable consultar con un profesional de la piedra si no te sientes confiado para identificarla.

Conocer la condición actual de la piedra es otro primer paso crítico. Se recomienda que desarrolles una lista de preguntas para usar en tu examen de rutina de las condiciones actuales. Tu lista de verificación debe incluir preguntas como:

  • ¿Están los azulejos planos?
  • ¿Hay azulejos agrietados?
  • ¿Qué tipo de acabado de piedra existe?
  • ¿La piedra ha sido recubierta con ceras, acrílicos, potenciadores u otros revestimientos? En caso afirmativo, ¿qué tipo y fabricante?
  • ¿Hay alguna evidencia de tinción? ¿Qué tipo?
  • Si la piedra ha sido sellada con un sellador tópico, ¿hay señales de que el sellador se haya desgastado?

Tus respuestas a estas y otras preguntas te ayudarán a identificar tu próximo paso. Por ejemplo:

  • Los azulejos desiguales pueden hacer que el piso necesite ser pulido.
  • Los azulejos agrietados permitirán que la suciedad y otros desechos se acumulen en las grietas. Esto puede requerir que las baldosas sean reemplazadas o, al menos, re llenadas.
  • Conocer el tipo de mancha (orgánica, a base de aceite, etc.) ayudará a identificar la técnica adecuada de eliminación de manchas necesaria. Además, el nivel de manchas o derrames a los que la piedra puede estar expuesta influirá en la determinación de si la aplicación de un sellador es apropiada.

Acciones como estas te ayudarán a cuidar mejor tus superficies para que luzcan bellas por mucho tiempo.